14 y los otros 14
¡Uff! Parece que nos estamos dando cuenta, poco a poco, de lo que nos lleva pasando durante los últimos tres años. No es que nos lo estén contando, que no; uno puede disimular y mirar hacia otro lado un tiempo pero, ya se sabe que a todo cerdo le llega su San Martín. Y me temo que el cerdo es usted y yo y el de más allá: todos.
Esta semana leí por ahí una estadística que nos puede servir para ver qué nos pasa, por qué y qué hay que hacer. Vamos a hacer una aproximación (las cifras no son las reales) espero que instructiva.
Aviso: si usted está bajo de ánimos, pare de leer, tómese un vasito de vino y olvídese de todo. Y vamos al lío:
En España, por cada 14 personas que trabajan productivamente, hay otras catorce que viven de lo que trabajan las primeras. Y, claro, así no hay quien viva. Es muy fácil:
14 trabajando en empresas generan riqueza con la que se paga a
7 jubilados y pensionistas
4 parados y
3 funcionarios.
Pongan millones y esa es, más o menos, la película. ¿Y cuál es el problema? que los catorce que trabajan no dan abasto. Por ello el Estado está en deficit, para cubrir lo que los 14 no dan abasto, la deuda sube, promete subir más y los inversores nos están gritando: ¿y si no compramos la deuda que emita el Reino de España?
Simplemente, el tinglado que hemos montado en los últimos treinta años se está cayendo. Lo cual no es malo del todo si logramos un tinglado mejor. Ante esta situación, ¿qué políticas habría que seguir? Una por cada grupo:
14 trabajando. Hay que aumentar el número de trabajadores y eso sólo se consigue cuando esos trabajadores sean más competitivos. ¿Cómo?. Mejorando su formación Y bajando los sueldos respecto a otros países. Y no hay otro camino. ¿Aumentamos los impuestos a los ricos?. Eso nunca está mal, pero solamente retrasa la caída del tinglado y no construye futuro. Aunque, efectivamente, habrá que subir los impuestos; y será bueno si el dinero se emplea en políticas que aumenten la competitividad; y si se emplea en mantener el tinglado estaremos perdiendo el tiempo y el dinero.
7 jubilados y pensionistas. ¡Vaya la que se ha montado con la subida de la edad de jubilación y la, sí-no, modificación de los años de cálculo de pensión! Griten, griten pero de qué se trata ¿de cobrar algo o de hacer quebrar el sistema? Un servidor estima que la pensión que cobrará cuando se jubile dentro de 12 años será como un 20% inferior a la que cobraría ahora. Y cruzo los dedos y me daré con un canto en los dientes.
4 parados. Como es difícil bajar más la prestación por desempleo, mejor me callo. Cuando se arreglen los otros grupos bajará esta cifra.
3 funcionarios. Con la iglesia hemos dado. Hemos construido una estructura de Estado de país rico y nos estamos dando cuenta, a retazos, que no lo somos. Que hay que cambiar la Constitución y reformar el Estado irá calando poco a poco; pero, mientras tanto, ¿qué hacemos?. Evidentemente congelar el número de funcionarios; para lo que habrá que poner de acuerdo a las 15 autonomías, lo que puede que no sea muy fácil. Y bajar los sueldos, lo que tampoco va a ser muy fácil. ¡Cómo! ¿Está usted loco? ¿Bajar el sueldo a los probos funcionarios? Bueno, se lo acaba de decir la Unión Europea a Grecia. E Irlanda está en ello. Y si no les gusta, siempre pueden dimitir e irse a la empresa privada. ¿Que la empresa privada está mal y hay mucho paro? ¡Caramba, señor funcionario! ¿Y qué va a hacer usted? Pues no trabajar, o trabajar menos, o ponerme en huelga. No parece que ninguna de esas alternativas vaya a arreglar su problema a largo plazo.
De ésta no se sale sin que todos nos veamos afectados. Resumen: bajada de sueldos y pensiones y subidas de impuestos. Pero lo grave es: ¿sabrán estos indocumentados qué hacer con el dinero que así se genere?
Escrito por Santiago Gallego
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